Mozart Concertante: Shlomo Mintz, Xavier Inchausti y la Camerata Bariloche

Imagen de Mozart Concertante: Shlomo Mintz

 

 
 
A pesar de la lluvia, un público diverso iba llenando las butacas de la Gran Sala de la Ciudad Cultural Konex, un público expectante por disfrutar una noche mozartiana junto a dos eximios intérpretes: Shlomo Mintz y Xavier Inchausti, acompañados de la Camerata Bariloche.
 
 
En una de las primeras filas, dos chicas de no más de 25 años comentaban entre ellas, con sonrisas genuinas, lo felices que estaban de presenciar esa noche. Tan sólo con este pequeño retazo, este testimonio oído por accidente, sería suficiente para afirmar que el objetivo del 2° Festival Konex de Música Clásica de llegar a nuevos públicos fue alcanzado. Pero, abriendo un poco más el espectro, ese entusiasmo se hacía expansivo y se reflejaba en la variadísima gama generacional, en el clima ligero y distendido que reinaba en la noche.
 
La primera parte del programa "Mozart Concertante" llegó con el Concierto N° 5 en La mayor, bajo la batuta de Shlomo Mintz y con Xavier Inchausti como solista. La Camerata Bariloche dio inicio al primer movimiento con expresividad y ya en su entrada Inchausti resaltó la vitalidad y libertad que caracteriza su toque, la cual se desplegó a lo largo de toda la noche. 
 
La segunda obra fue el Concierto N° 3 en Sol mayor, esta vez en manos de Shlomo Mintz en ambos roles, director y solista. Dueño de una técnica virtuosa y una musicalidad expresiva, el israelí -considerado uno de los más grandes violinistas de nuestro tiempo- supo envolver a sus espectadores en el universo del genio mozartiano.
 
 
 
 
El programa cerró con una de las obras más importantes del compositor austríaco, la Sinfonía Concertante para violín, viola y orquesta. En palabras de Mintz, "tiene la cualidad de las obras tardías: un color oscuro, y en el segundo movimiento sentimos la tristeza de Mozart por la muerte de su madre. Es un Mozart más en conflicto con la vida, aunque todo está perfectamente armonizado con el sentimiento de la forma". Para concluir el primer día de esta extensa fiesta en homenaje a W. A. Mozart, Mintz e Inchausti cerraron a dúo con un bis exquisito, la "Passacaglia" de Johan Halvorsen.
 
 
 
Por Caro Aliberti

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