“Les Troittors de Buenos Aires”, la historia sobre el bar que relanzó el Tango al mundo.

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Anoche sucedió la avant premier de la historia sobre el bar que relanzó el Tango al mundo. 

Por Natalia Cardillo.

Hablar de sueños. A veces suena hasta paradójico intentar poner en palabras lo que sólo existe si hay hechos… y no sólo palabras. Pero “Un sueño en París” de Sergio “Cucho” Constantino lo logra; habla de gente que ha hecho sueños. Habla de la aventura de recrear nuevamente la magia. La magia del Tango en París, que había arrancado a principios del siglo XX (¿no había comenzado tácitamente antes, con el nacimiento de Gardel?) “¿Pero cómo? ¿Gardel no había nacido en París?”, vuelve a preguntarse Jean Pierre Noher, el protagonista de este film del creador de “Buen día, día”, “Imágenes paganas” y “El club de los 50”, entre otras joyas de la filmografía del rock argentino. 

Y allí recomenzaba el lujo del 2 x 4 parisino. A principios de los años ochenta y luego de una década de peregrinar hasta encontrar los veintitrés cofundadores que se animaron a generar, en el refugio europeo que significaron los años de la última dictadura militar de la Argentina. Comandado entre otros por el escritor Tomás Barna, el cantor Edgardo Cantón y apadrinado por Julio Cortázar, “Les Troittoirs de Buenos Aires” – en honor al disco de poemas del escritor de Rayuela – abrió este bar sus puertas el 19 de noviembre de 1981 en el barrio Les Halles, y resistió durante casi quince años instalando definitivamente el tango en el mundo. Porque “El Troittoirs” fue la piedra fundamental que catapultó la expansión de este género musical hacia los países que hoy le rinden culto.

Este 14 de agosto se estrenó el documental que cuenta la historia del Troittors, en un espacio cultural recuperado como el Centro Cultural 25 de Mayo (Villa Urquiza, Buenos Aires). Sala donde cantó Gardel, como mencionó también Noher. “El 25 de Mayo”, un sitio que lleva de viaje a sus cien años atrás; épocas de lujos tangueros y luces parisinas pero en Buenos Aires, donde “hay que mirar hacia arriba si querés ver París” agregó el actor. Próximo a estrenarse en el Cine Gaumont,  este film fue seleccionado por el productor, y compañero de trabajo por décadas de Cucho Constantino, el productor Juanjo Carmona, dentro del marco del Festival y Mundial de Tango BA.

En dicha sala, con la presencia de Susana Rinaldi, también socia fundadora del exquisito bar franco argentino en el que disfrutó hacer “la música de Buenos Aires”, al igual que el Sexteto Mayor o Rubén Juárez entre otros, “Les Troittoirs de Buenos Aires” cobró vida nuevamente en este documental que es un viaje para el alma. 

En una Argentina siglo XXI, donde las ganas no siempre son suficientes para concretar proyectos, este film refleja desde su creación lo que narra su historia misma: “no debemos conformarnos con hilvanar sueños, mas bien debemos coserlos a nuestras vidas y crear así la más bella de las confecciones”… Así bajaba hoy esta frase en mí, venida quien sabe de cual fantasma, durante mi diaria caminata matutina por Buenos Aires, de esas que me gustan hacer mirando hacia arriba. 

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