Juan Cruz De Urquiza y un Septeto libre

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Presentación de “Lentes” a puro jazz siglo XXI.

Por Natalia Cardillo.

El conspicuo y ecléctico trompetista argentino, que supo estar en las filas de grandes figuras como Lalo Schifrin, Caetano Veloso, Luis Salinas, Paquito de Rivera, y bandas como Deep Purple o Los Redonditos de Ricota, presentó nuevo disco el pasado sábado en Thelonius a sala llena.

Si bien “Lentes” deja ver todo el virtuosismo de De Urquiza ya sea como compositor, intérprete o arreglador, el concierto en vivo dejó otra mirada acerca de su más reciente obra.

En el disco, compuesto por seis instrumentales, hay un recorrido por cierta búsqueda a través de la música incidental con el jazz contemporáneo como bandera, logrando sutilezas y climas en composiciones como “Vulnerabilidad y Confusión”, “PH” o la pieza homónima al disco.

En cambio, la actuación en el renovado club de música palermitano se vivió más como una suerte de jam session que sin duda permitió apreciar que las obras pueden ser abordadas sin perder el tecnicismo y la idea, pero en un libre juego casi de azar. Con fuerte y claro protagonismo de la base rítmica, Pablo Moser en saxo tenor, Lucas Goicoechea en saxo alto, Franco Espíndola en trombón, Juan Filipelli en guitarra, Sebastián de Urquiza en contrabajo y Sergio Verdinelli en batería, la formación navegó sin parar en un planteo lúdico que rayó con algunos excesos de flexibilidad, pero dejando lugar para la satisfacción de aquel auditorio al que no podría caberle el rótulo de purista.

Quizá se esté en presencia de un nuevo discurso sobre el ya existente, y sea esto lo que buscó De Urquiza en este vivo, la sorpresa permanente del oyente; público que oscilaba entre el disfrute y el encontrar al protagonista de la velada, que aunque su destaque siempre fue inevitable, dio cuerda de cierta prioridad a un ensamble con esporádicos reencuentros y vastas individualidades.

No obstante, pocas cosas placenteras pueden haber para los amantes de este género de fines del siglo XIX como terminar el día con una copa de malbec y esta sublime cuota de nuevo milenio que es el exquisito décimo disco solista de Juan Cruz de Urquiza.

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