Ciclo anual dedicado a Piazzolla en el CCK

En el centenario del nacimiento de Astor Piazzolla, el Centro Cultural Kirchner le rinde homenaje durante todo el 2021 con el ciclo Piazzolla 100 en el Centro Cultural Kirchner, una serie de treinta conciertos presenciales, una exposición y proyectos especiales realizados en colaboración con la Fundación Astor Piazzolla.

El punto de partida es este jueves 11 de marzo, fecha exacta en que se cumplen cien años del nacimiento del bandoneonista y compositor argentino. A las 19 h se inaugura en las salas del segundo piso del Centro Cultural Kirchner una exposición que recorre los hitos que transformaron a Piazzolla en un ícono del siglo XX. Está organizada en torno a momentos claves de su creación musical y a los hechos más relevantes de su vida. Enriqueciendo su universo creativo, se invitó a un grupo de artistas argentinos a realizar instalaciones que cruzan sus lenguajes artísticos, dinamizando y revisitando su legado desde diferentes miradas. Johanna Wilhelm, Axel Krygier, Valeria Traversa y Carolina Antoniadis recrean con sus obras el mar, cuna de nacimiento, vehículo de tránsito y afición hasta los últimos días de su vida; la muerte de su padre, reflejada en Adiós Nonino, y el clima de los años ´60. 

 

Las instalaciones de Julián D’Angiolillo, Mene Savasta Alsina y Augusto Zanela recorren momentos de máxima comunión entre la obra de Astor, el reconocimiento internacional y las industrias discográfica y del cine. Su bandoneón original estará exhibido en el marco de una instalación sonora-lumínica. La presencia de su música junto a diversas voces de sus contemporáneos acompaña el recorrido del visitante. El videasta Hernán Khourian produjo las piezas audiovisuales que junto a fotografías y material de diversos archivos integran la exposición. Con curaduría de Liliana Piñeiro y Natalia Uccello, este cruce de expresiones artísticas y de disciplinas ofrece nuevas maneras de revisitar su producción desde diversos ángulos, con reflexiones, fotografías, proyecciones, instalaciones de sitio específico y sus bandas sonoras. 

También el jueves 11, a las 21 h, habrá un concierto en el Auditorio Nacional. Participan figuras de trascendencia internacional, como Amelita Baltar junto a Sexteto Mayor;  José “Pepe” Colángelo con Franco Luciani; Trueno; Néstor Marconi; Luis Salinas con Horacio Avilano; José Angel Trelles; Paralelo 33°; Dúo Eva Wolff – Hernán Possetti junto a Lucía Luque, el organista Matías Sagreras y las pianistas Lilia Salsano y Daniela Salinas.

Además, durante todo el año se desarrollan secciones de música en vivo, con la curaduría artística de Pipi Piazzolla y Nicolás Guerschberg. Ensambles históricos propone un viaje sonoro en torno a su música y legado: el 17 de abril se recrea la Orquesta del ´46 y el 8 de mayo se evoca el Octeto Buenos Aires. También se reconstruirá en vivo el sonido de la Orquesta de Cuerdas, el primer Quinteto de Astor, el Noneto, el Octeto Electrónico, su segundo Quinteto y el Sexteto, y habrá una presentación dedicada al repertorio de su binomio autoral junto a Horacio Ferrer.

Otra de las secciones de la programación es Discos esenciales: una serie de conciertos en los que se interpretan sus trabajos discográficos de diferentes épocas. El 8 de abril, el saxofonista Jorge Retamoza, junto su sexteto, aborda el repertorio del disco “Reunión cumbre – Astor Piazzolla & Gerry Mulligan”; y el 13 de mayo, el vibrafonista Fabián Keoroglanian con músicos invitados interpreta el material del disco “The new tango. Astor Piazzolla & Gary Burton”. También se presentan otros discos clave como “Adiós Nonino”, “Concierto de tango. En el Philharmonic Hall de New York”, “Pulsación”, “Libertango”, “Astor Piazzolla – Olympia 77” y “Piazzolla & Goyeneche en vivo”. Este eje suma un estreno mundial: Escalandrum presenta el 22 mayo el material del nuevo disco 100, en el que aborda las composiciones de Astor.

Los conciertos reúnen no solo los clásicos por los que el bandoneonista marplatense es conocido en el mundo entero, sino también algunas piezas menos célebres, nuevas versiones y arreglos originales. Así, se aborda su faceta como compositor desde diferentes perspectivas: el ciclo Piazzolla de cámara presenta sus obras camarísticas; Preludio para el año 3001 pone foco en su obra rupturista, con intervenciones de artistas de otros géneros, cruces de estilos y nueva obra; y Piazzolla sinfónico reúne a orquestas sinfónicas junto a solistas e invitados especiales.  El 14 de marzo, cuatro pianistas, Lilia Salsano, Iván Rutkauskas, Marcelo Ayub y Daniela Salinas, interpretan “Cuatro estaciones porteñas”, un conjunto de composiciones de tango: “Otoño porteño”, “Invierno porteño”, “Primavera porteña” y “Verano porteño”, escritas por el bandoneonista y otras composiciones de Astor; el 11 de abril el Cuarteto Gianneo se presenta junto al bandoneonista Horacio Romo; y el 14 de mayo la pianista Natalia González Figueroa ofrece las obras originales de Piazzolla para piano.

Coronando los homenajes, en el segundo semestre de 2021 se inaugura la primera sala inmersiva del país en el segundo piso del Centro Cultural Kirchner. La muestra propone un recorrido a través de las ciudades y los artistas que influyeron en la obra de Piazzolla. Se desarrolla en un espacio físico íntegramente proyectado en paredes y piso, generando la sensación de inmersión en un entorno cinematográfico envolvente.  El dispositivo de sonido permite completar la experiencia al aportar espacialidad a las obras musicales, a partir de la apertura y procesamiento de las grabaciones multitrack originales.

 


Agenda del ciclo Piazzolla 100 en el Centro Cultural Kirchner
marzo, abril y mayo de 2021

Inauguración de la muestra Piazzolla 100
Jueves 11 de marzo, 19 h – Salas 203, 204, 205 y 206

La exposición recorre los hitos que transformaron a Astor en un ícono del siglo XX a través de instalaciones visuales y sonoras comisionadas a artistas como Carolina Antoniadis, Julián D´Angiolillo, Mene Savasta Alsina, Valeria Traversa, Johanna Wilhelm, Augusto Zanela, Axel Krygier, Nicolás Varchausky y Hernán Khourian. Con curaduría de Liliana Piñeiro y Natalia Uccello.

Concierto de apertura
Jueves 11 de marzo, 21 h – Auditorio Nacional

Concierto de apertura Piazzolla 100 en el Centro Cultural Kirchner
Amelita Baltar acompañada por Sexteto Mayor, José “Pepe” Colángelo junto a Franco Luciani, Trueno, Néstor Marconi, Luis Salinas con Horacio Avilano, José Angel Trelles, Paralelo 33°, Dúo Eva Wolff – Hernán Possetti junto a Lucía Luque, Matías Sagreras, Lilia Salsano y Daniela Salinas.

Domingo 14 de marzo – Auditorio Nacional

Con cuatro pianistas: Lilia Salsano, Iván Rutkauskas, Marcelo Ayub y Daniela Salinas. Interpretan “Cuatro estaciones porteñas”: las composiciones “Primavera porteña”, “Verano porteño”, “Otoño porteño” e “Invierno porteño”. También ofrecen otras piezas de Astor.

Jueves 8 de abril – Sala Argentina
Sección “Discos esenciales”

El saxofonista Jorge Retamoza y sexteto recrean “Reunión cumbre – Astor Piazzolla & Gerry Mulligan”.

Domingo 11 de abril – Auditorio Nacional

Integrado por Luis Roggero y Sebastián Masci (violines), Julio Domínguez (viola) y Marina Arreseygor (cello), el Cuarteto Gianneo presenta obras como “Tango Ballet”,  “Five Tango Sensations” (junto a al bandoneonista Horacio Romo) y “Four for tango”, entre otras.

Sábado 17 de abril – Auditorio Nacional
Sección “Ensambles históricos”

Orquesta del ´46.

Sábado 8 de mayo – Auditorio Nacional
Sección “Ensambles históricos”

Recreación del Octeto Buenos Aires.

Jueves 13 de mayo – Sala Argentina
Sección “Discos esenciales”

Junto a músicos invitados, Fabián Keoroglanian interpreta el material del disco “The new tango. Astor Piazzolla & Gary Burton”.

Viernes 14 de mayo – Sala Argentina
La pianista Natalia González Figueroa ofrece las obras originales de Piazzolla para piano.

Sábado 22 de mayo – Auditorio Nacional
Escalandrum presenta su nuevo disco 100.


Astor Piazzolla

Astor Piazzolla nace el 11 de marzo de 1921 en Mar del Plata. En 1925 su familia se radica en Nueva York, donde Astor vive hasta sus quince años. En la ciudad norteamericana obtiene de manos de su padre su primer bandoneón, y estudia con Andrés D’Aquila. Conoce a Carlos Gardel, y tiene un pequeño papel en la película El día que me quieras (1935).

Con el regreso de su familia al país, en 1936, Piazzolla pasa a integrar varias orquestas; en 1939 se incorpora a la fila de bandoneones de Aníbal Troilo y luego se convierte en arreglador de esa formación. En paralelo, estudia con Alberto Ginastera y Raúl Spivak, y en 1942 se casa con Dedé Wolff, con quien tiene dos hijos, Diana y Daniel. Sus arreglos musicales, poco indicados para el baile tal como entonces se practicaba en los salones porteños, comienzan a ser demasiado complejos para el gusto de Troilo, de manera que en 1944 Piazzolla abandona la formación y pasa a dirigir a la orquesta que acompaña al cantor Francisco Fiorentino. La sociedad musical con Fiorentino duró dos años, pero el corto tiempo alcanzó para registrar notables versiones de “Viejo ciego” y “Volvió una noche”, entre otros.

En 1946 forma su propia orquesta, con la cual graba obras como “Taconeando”, “La rayuela” y “El recodo”, así como también composiciones originales. A partir de este momento crece la veta compositiva de Piazzolla, y obras como “Para lucirse”, “Contratiempo” y “Triunfal” pasan a integrar el repertorio de orquestas como las de Troilo, Francini-Pontier, Osvaldo Fresedo, entre otras.

En 1949, Piazzolla decide disolver su orquesta. En Bartók, Stravinsky y otros sonidos, el talento de 28 años comienza a buscar su personalidad musical y estudia dirección orquestal. En 1953, su obra Buenos Aires (tres movimientos sinfónicos) gana el primer premio en el concurso Fabien Sevitzky y genera un intenso debate entre el público por la incorporación del bandoneón a la formación orquestal.

Becado por el Conservatorio de París, en 1954 se traslada a Francia para estudiar música con la compositora y célebre pedagoga Nadia Boulanger, quien, según palabras de Astor, lo persuade de no dejar el bandoneón y el tango, y le pide “no abandonar nunca al verdadero Piazzolla”. De esta manera, el músico sigue su consejo y graba dieciséis temas, acompañado por la Orquesta de la Ópera de París y el pianista Martial Solal. Así nació, entre otros, el tango “Nonino” (antecedente de “Adiós Nonino”), y otras piezas como “Marrón y azul” y “Chau París”.

Ya de regreso en la Argentina, Piazzolla forma dos conjuntos: por un lado, una orquesta de bandoneón y cuerdas; por otro, el Octeto Buenos Aires. Con músicos de gran nivel y una formación de bandoneones, violines, contrabajo, cello y guitarra eléctrica, el Octeto sella el inicio del tango contemporáneo, con un estilo rupturista marcado por las innovaciones compositivas e interpretativas que se alejan del modelo clásico de orquesta típica, del cantor y del bailarín. El conjunto graba dos discos hasta su disolución en 1958.

Piazzolla viaja entonces a Nueva York, donde experimenta con el tango-jazz, y en 1960 vuelve a Buenos Aires para formar el Quinteto Nuevo Tango, que sería una de sus formaciones emblemáticas. Graba numerosas composiciones originales, como “Adiós Nonino”, “Decarísimo”, “Introducción al ángel”, “Muerte del ángel” y muchas otras.

En 1965 registra dos álbumes: Concierto de tango. En el Philharmonic Hall de Nueva York y El tango (a partir de los poemas de Jorge Luis Borges, y con la voz de Edmundo Rivero). La operita María de Buenos Aires, de 1968, es fruto de su sociedad creativa con Horacio Ferrer, con quien compuso, entre muchos temas, “Balada para mi muerte”, “La bicicleta blanca” y “Chiquilín de Bachín”. La pieza más popular del binomio es “Balada para un loco”, con la voz de Amelita Baltar, que vende 250 mil unidades en poco tiempo. En los años siguientes, Piazzolla registra el LP Concierto para Quinteto, y en 1972 forma el Conjunto 9, con el cual edita Música contemporánea de la Ciudad de Buenos Aires.

Al tiempo, se instala en Italia, donde da a conocer obras como “Libertango” y el disco Reunión cumbre (grabado con el saxofonista Gerry Mulligan y una orquesta de músicos italianos) y, a mediados de la década del 70, tras la muerte de su gran maestro Aníbal Troilo, le dedica un disco entero, titulado Suite Troileana. También escribe una serie de obras para el Mundial de Fútbol disputado en Argentina en 1978. Desde entonces, Astor se une a grandes músicos internacionales como Gary Burton; se convierte en una figura de culto en festivales de jazz y sus formaciones adquieren en los años 80 un enorme reconocimiento internacional. Uno de los puntos culminantes de esta etapa es el concierto realizado en el Central Park de Nueva York en 1987, con un quinteto integrado por Pablo Ziegler en piano, Fernando Suárez Paz en violín, Horacio Malvicino en guitarra y Héctor Console en bajo. La presentación queda registrada en un álbum, con temas como “Verano porteño”, “Lunfardo”, “Adiós Nonino”, “Contrabajísimo” y otros.

En agosto de 1990, mientras se encontraba en la ciudad de París, sufre una trombosis cerebral y muere en Buenos Aires el 4 de julio de 1992. Deja un poderoso legado de más de mil temas, bandas de sonido para cuarenta películas y una influencia musical que se hace notar en músicos de tango de las siguientes generaciones, y que abarca homenajes de figuras de otros géneros y países como Yo-Yo Ma, Kronos Quartet, Gidon Kremer y Al Di Meola, entre muchos otros.

 

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