Entrevista a Mariana Rosas, directora argentina del Coro Sinfónico de Londres

Mariana Rosas directora de coro

Ph. Marcin Sz

Entrevista a Mariana Rosas: “Es un salto grande, porque en el medio está la migración”

En las últimas semanas, la música coral irrumpió en medios locales e internacionales. A partir del 1° de agosto, el Coro Sinfónico de Londres tendrá a su primera directora que, además, es argentina.

Por Julián Guzzo

“¿Cuán representativos de la sociedad son los coros?”, plantea Mariana Rosas como una de las principales preguntas que guiarán su prometedora etapa frente al prestigioso Coro Sinfónico de Londres, fundado en 1966. Radicada hace cinco años en Inglaterra a partir de una beca, su estadía se fue extendiendo a medida que integraba proyectos tan interesantes como diversos.

Su último logro tiene todas las características y títulos para que resuene en el mar de acontecimientos, pero sin duda es un paso lógico de una comprometida y joven trayectoria que Rosas construyó con fuerza desde Argentina entre la música, la docencia y la gestión.

MúsicaClásicaBA dialogó con la directora que próximamente compartirá grandes proyectos con la Orquesta Sinfónica de Londres y su nuevo director, Antonio Pappano.

-Muchos medios publicaron la noticia, ¿creías que tu nombramiento iba a tener esta repercusión?

-Cuando se anunció en Inglaterra hubo cierta repercusión. Algunos medios levantaron la noticia, dentro de las líneas de lo esperado, y en las redes pasaron cosas inesperadas como un tweet de Eric Whitacre en el que decía “Congratulations, Maestra”. Yo compartí la noticia en Facebook y mucha gente que conozco se enteró, pero se mantuvo en ese alcance. 

Fue varias semanas después cuando se expandió en Argentina, apareció en esta revista (MúsicaClásicaBA 3.0), la edición impresa de La Nación y comenzó una semana que fue un torbellino. No esperaba que tuviera tanta llegada entre la gente, porque dentro de lo que son las noticias no es habitual hablar de música clásica y menos de música coral. De hecho me llamaba mucho la atención que en algunas entrevistas me preguntaban “¿qué hace la directora de un coro sinfónico?”, porque mucha gente no lo sabe y no tiene por qué saberlo. Entonces que haya tenido tanta repercusión no me lo esperaba para nada.

-En estos casos, ¿cómo te llevás con la visibilidad a través de las redes sociales?

-No tengo Twitter ni página web. En Facebook solo comparto cosas y en Instagram la última publicación es de septiembre de 2021. Creo que lo voy a mantener así, aunque muchos me recomienden que me ocupe más de esa parte. Hasta ahora, para los trabajos nunca me contactaron por ver el Facebook, y la verdad es que manejar bien las redes es un trabajo más, entonces si puedo tener oportunidades sin eso me parece bien. Entiendo que es una manera, pero no la única y siento que estoy en una generación bisagra porque las personas que me suelen contratar no crecieron con las redes sociales. Quizás para futuras generaciones no sea opcional, así como antes no era ni un tema de discusión.

-El título de la noticia hace referencia a un logro muy específico. En lo personal, ¿lo percibís como un salto o como un paso más en tu carrera?

-Quizás no fue el camino más habitual, pero estuvieron todos los pasos: me vine a formar en esta especialidad y, desde que me gradué, trabajé con coros sinfónicos, incluso en el Sinfónico de Londres fui primero invitada y después asociada.

Pero si no lo racionalizo, se siente un salto grande porque en el medio está la migración. Hace cinco años yo estaba viviendo en Argentina, había ensayado muy poco en inglés y tampoco tenía mucha experiencia con este tipo de coros. El camino habitual primero suele ser dirigir coros más amateurs o que no estén asociados a orquestas.

-¿Podrías contar un poco más acerca de la vida coral en Inglaterra?

-En diferentes momentos de la historia y por diversos motivos, la música coral en Inglaterra es muy importante. Desde que estoy acá distingo varias ramas. Por un lado está la Iglesia Anglicana con servicios religiosos donde hay coros como el de King’s College (Cambridge) que son los nenes vestidos con túnicas blancas que muchos hemos visto en videos. En general tienen por lo menos un servicio por día (Evensong) con un repertorio que va cambiando, entonces generan un nivel de lectura a primera vista alucinante desde muy chicos. También se cantó muchísimo en las escuelas y en esto tuvo que ver Benjamin Britten que compuso piezas escolares en una colección conocida como Friday Afternoons sobre la que se crearon proyectos que aún continúan.

Por otro lado hace más de 10 años hubo un boom en televisión, cuando un cantante que se llama Gareth Malone hizo un reality show de armar coros en lugares de trabajo que se llaman workplace choirs. El programa mostraba cómo reclutaba a la gente, los ensayos, después el concierto y, como se hizo masivo, instauró una tendencia de workplace choirs. Históricamente también se promovieron espacios para cantar que atrajeron a personas que quizás no tuvieron esa infancia en el coro de la iglesia, vinculada a un contexto sociocultural específico.

-Dentro de este paisaje de coros, ¿qué lugar ocupa el Sinfónico de Londres?

-Es un lugar de mucho prestigio. Si bien el coro no pertenece a la Orquesta Sinfónica de Londres, el vínculo que mantienen es único. Gran parte de la programación se trabaja en conjunto y eso implica colaborar con los mejores directores del mundo. Lo que pasa es que los coros que en otras partes de Europa son profesionales, en Inglaterra son amateurs, entonces el desafío es que cuando lleguen estos directores se encuentren con las condiciones que necesitan para su trabajo, porque ya vienen con el chip del coro profesional.

-Y para tener esas bases, ¿cómo son las audiciones para formar parte del coro?

Si bien se intenta ser lo más abierto e inclusivo posible, la exigencia una vez que se entra al coro es alta. Regularmente se ensaya dos veces por semana, entonces eso ya requiere un nivel de manejo de la técnica vocal avanzado y la expectativa es que la gente lea a primera vista. Cuando empezamos un sinfónico-coral, el primer ensayo consiste en abrir la primera página y leer la obra hasta el final. Entonces, las audiciones tienen que reflejar eso y cada dos años todos los miembros tienen que re audicionar. Además, la mayoría de los coros son arancelados, pero estos no, entonces es un privilegio para la gente poder ser parte.

-En la convocatoria para ser directora tuviste que pasar por muchas etapas, incluso presentar propuestas que llevarías a cabo, ¿podés adelantar alguna?


-En principio la idea es conectar más con el público y coros de jóvenes. Un tema a discutir tiene que ver con la inclusión y con la diversidad en los grupos: ¿cuán representativos de la sociedad realmente son los coros y, si no lo son, qué se puede hacer para que lo sean? Es un debate difícil acá, porque la tradición coral ha estado históricamente ligada con ámbitos específicos y entonces hay más representación de cierta parte de la sociedad que de otra. Para cambiar eso, o para abrir el juego, hay que ir a trabajar con la gente más joven, promover la actividad coral y que se establezca como una posibilidad.

Mariana Rosas dirigiendo un coro
DIMA Internacional Music Competition
-En paralelo a tu nombramiento, Antonio Pappano sucederá a Simon Rattle como director de la Orquesta Sinfónica de Londres . ¿Se están reestructurando estos organismos?

-Sí, de hecho la salida de Simon Halsey del Coro, que es mi predecesor, tuvo que ver con que llegó cuando entró Simon Rattle en la Orquesta. Ellos vienen colaborando juntos desde sus inicios con la Sinfónica de Birmingham, Rattle con la orquesta y Halsey con el coro. Después cuando Rattle se va a Berlín, Halsey también se fue a Berlín. Ahora, que se fuera Rattle no significaba que Halsey se tenía que ir, pero tenía sentido cerrar una etapa también desde lo personal. De cierta manera, está bueno sentir que estamos arrancando todos juntos, obviamente no estoy “en la misma” que Antonio Pappano, pero estamos entrando a la familia juntos.

-Bueno, digamos que están en la misma sintonía (risas). ¿De qué otros proyectos formás parte en Inglaterra?

Estoy en el Coro Nacional de Jóvenes, que es una organización con diferentes coros, como parte del equipo del coro de niñas. A partir de septiembre voy a empezar a dirigir el Coro de Voces Agudas de la Universidad de Birmingham que antes se llamaba Coro Femenino. También estoy en un coro inclusivo de una organización que trabaja con chicos con discapacidades y participo en proyectos como freelancer.

-¿Qué recomendarías a partir de tu experiencia con la beca?

-Acá son muy importantes tus referencias, hasta cuando vas a alquilar, influye la palabra y lo que dice la otra gente de vos. Entonces es valioso que tus referencias te conozcan muy bien y que a la vez sean personas con cierta autoridad en el tema. En general, para las becas hay que mencionar por qué la experiencia va a ser fundamental en tu vida y, también, está bueno agregar de qué manera uno puede ser un efecto multiplicador de esa beca. Porque la persona u organización que te elige quiere que esa beca tenga el mayor alcance posible, entonces suma mucho si podés demostrar que a través de vos ese beneficio se va a ver multiplicado en otros ámbitos.

-¿Qué otros mentores o guías podés mencionar tanto de Argentina como de Inglaterra?

-En Inglaterra Simon Halsey, con quien me formé, y David Temple que es el director del coro con el que hice la pasantía (Crouch End Festival Chorus). En Argentina, Graciela Tanzi, que fue mi primera directora y algo de ella quedó impregnado. Luego mi maestro fue Antonio Russo y también fue importante Saul Zaks, un argentino que vive en Dinamarca con quien hice un curso de perfeccionamiento (de música nórdica).

-¿Ahora pensás en el futuro?


-Si pienso en el futuro me resulta muy conmovedor, al punto que me paraliza. Por eso tengo que estar en los procesos del día a día y tratar de llevar mi cabeza a donde está mi cuerpo. Siento que si lo hago bien, lo próximo va a aparecer.

La entrevista a Mariana Rosas forma parte de la revista Música Clásica 3.0 – Junio 2023

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