Centenario del nacimiento de Cristián Hernández Larguía: Maestro indiscutido de la cultura nacional

Entrevista a Cristián Hernández Larguía

Cristián Hernández Larguía fue un destacado músico argentino, nacido en la ciudad de Rosario (Argentina) el 6 de octubre de 1921 y fallecido el 10 de febrero de 2016 también en Rosario. Hijo del prestigioso arquitecto rosarino Hilarión Hernández Larguía (Buenos Aires,1892 – Rosario, 1978) y Lucía Correa Morales, y hermano del filósofo, historiador y también arquitecto (profesor de Historia de la Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la UNR) Iván Hernández Larguía.

Fue socio fundador del Coro Estable de Rosario, y desde 1946 es su director titular. Estando al frente de esta institución obtiene en 1957 y 1980 los primeros premios en concursos corales abiertos a escala nacional.

Aquí compartimos la entrevista que le realizamos para nuestra primera revista impresa: MusicaClasicaBA #1.

Por Gabriela Levite y Maxi Luna. Ph: Alejandro Held

Quien de niño jugaba a dirigir frente al espejo, ha actuado en los teatros más importantes del mundo, recibido numerosos premios y distinciones y grabado más de 40 discos. Director y fundador de Pro Musica Rosario, Director del Coro Estable de Rosario, pionero en la difusión de la música antigua en Argentina, docente y amante de la vida.

De formación principalmente autodidacta, compartió experiencias y se perfeccionó junto a músicos de renombre como Pablo Casals, Noah Greenberg, Erwin Leuchter, Robert Shaw, Juan José Castro, Teodoro Fuchs y Karl Richter, entre otros.

Polémico pero encantador.

 

Usted se formó de manera prácticamente autodidacta. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas que le encuentra a este tipo de aprendizaje?

No creo que se trate de ventajas o desventajas. Es un sistema, por llamarlo de alguna forma, que me vino bien a mí. Conozco muchos colegas a los cuales les hubiera ido pésimo. Cuestión de subjetividad.

Pro Musica de Rosario fue uno de los conjuntos pioneros en la revalorización de la llamada Música Antigua, ¿cómo fue ese proceso?

Fue un proceso largo. Muy largo. Hablo de unos veintiséis años. En 1936 comencé mis estudios de piano con la clavecinista Giuseppina Prelli que había estudiado con Wanda Landowska. Fue entonces que me picó el bichito. De cualquier manera debí esperar hasta 1942 cuando me hice cargo, como director, del Grupo de Madrigalistas de la Cultural Inglesa con el cual realicé obras de la Edad Media y el Renacimiento. Pero por esa época una flauta dulce era un instrumento exótico. No hablemos de laúdes o de violas da gamba. Las obras para laúd de Dowland, por ejemplo, las hacíamos con guitarra. No es lo mismo. Fue recién después de la Segunda Guerra Mundial que se dieron las condiciones en Rosario para concretar una idea que venía, como dije, de allá lejos. Eso fue alrededor del año 60, cuando con un grupo de amigos formamos lo que luego, en 1962, se convertiría en Pro Musica Antiqua Rosario.

¿Qué opina del surgimiento de numerosos músicos y conjuntos dedicados actualmente a interpretar este estilo de música en nuestro país?

Grupos que se dediquen a la Edad Media y el Renacimiento no son tan abundantes en nuestro país. Sí abundan los que se dedican al Barroco. En principio considero que debería haber más conjuntos que se dedicaran a esa Música Temprana. El uso de instrumentos y técnicas de época no es algo puramente decorativo o caprichoso. Hace a la música misma.

Música y monarquía, ¿por qué ese programa?

El historiador David Starkey observa que en la monarquía inglesa la música ha tenido, desde la Edad Media a nuestros días, gran importancia en todas las ceremonias reales. Piense usted que los más grandes compositores ingleses de cada período han provisto la música para dichas ceremonias: bodas, cumpleaños, funerales.

En el Renacimiento se da el caso que dos de los más grandes monarcas que ha tenido ese país, dieron gran importancia a la música. De hecho Enrique VIII fue compositor, cantaba y fue un hábil ejecutante del laúd, órgano, virginal y de varios instrumentos de viento, entre ellos, el cornetto. Uno de sus primeros actos al asumir como rey fue aumentar el número de músicos de la Capilla Real de cinco a 58 integrantes. Por su parte, su hija Isabel, según un cortesano, ejecutaba el virginal “bastante bien por ser una reina”. Ella promovió la cultura de su país. En la arquitectura culmina el estilo Tudor. En la literatura Marlowe y Shakespeare fundan la literatura inglesa. En la música aparece un gran número de figuras de primer nivel entre los cuales se encuentra uno de los más importantes compositores del Renacimiento Europeo: Willian Byrd.

¿Cómo influye, si es que lo hace, su condición de ateo, a la hora de interpretar música sacra?

Soy ateo pero no soy fanático. Al fin y al cabo es por la misma razón que habiendo afirmado mi fe republicana allá por el año 1931, en la Guerra Civil española me dedico frecuentemente a realizar “Músicas Reales”. Respecto a la música del Cristianismo (Católica, Protestante, Ortodoxa, etc.), me considero uno de los directores que más música de esta corriente ha realizado a la fecha en el país. De hecho he participado, en varias ocasiones, en Misas Cantadas con Pro Musica realizando el Ordinario.

¿Cuál es el secreto para seguir tan activo y vital a su edad?

Le diré que normalmente contesto que se debe a que siempre he trabajado en lo que más placer me produce: hacer música. También argumento que siempre me he dado los placeres en vida. Comer y beber a piacere, sin pensar si es yin o yan. Siempre he comido lo que me gusta, sin pensar si hace bien o no. También incluyo el no hacer gimnasia ni ningún tipo de deportes. Sin embargo, mi hermano, una vez que decía mi discurso al respecto, observó: “Te olvidás que nuestro tatarabuelo murió a los 110 años”. Estaba trabajando, apartando hacienda, y murió como consecuencia de una rodada de caballo. Ser descendiente de longevos parece que es el secreto.

¿Cuál le gustaría que fuera su legado para las nuevas generaciones de músicos?

Nunca pienso en el futuro, pero ya que pregunta… fervientemente deseo que tuvieran los mismos privilegios que he tenido en mi vida. La verdad es que lo he pasado bomba, en este supuesto “valle de lágrimas”…

¿Cuáles son algunos de los momentos más lindos que recuerda haber vivido con la música?

Hacer música. Por lo menos intentar hacerla. Concretando, le diré que, en mi ya larga vida, han sido muchos esos momentos, pero me ha quedado marcado el trabajo que hicimos junto a Don Pablo Casals para el estreno americano de su Oratorio “El Pessebre”. Una experiencia única. Uno de los privilegios que he mencionado…

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