Entrevista a Pieter Wispelewey antes de su imperdible concierto del Mozarteum

El Mozarteum Argentino presenta, en su programa 70 aniversario, al virtuoso violonchelista Pieter Wispelewey que interpretará un repertorio que conoce a la perfección: las seis suites para violonchelo de Johann Sebastian Bach.

Por Virginia Chacon Dorr

Las seis suites constituyen el programa del 7mo concierto del año del Mozarteum Argentino en el Teatro Colón, el 7 de noviembre a las 19.30 hs. Pieter Wispelewey será la tapa de este mes de la edición Música Clásica 3.0, esta entrevista es un adelanto de la conversación que mantuvimos de cara a su regreso a Argentina.

-La primera vez que tocó en el Teatro Colón (hace 25 años, en 1997) también interpretó el repertorio de Bach. Con el tiempo, ¿cambió su conexión con estas obras?

-Los conceptos básicos siguen siendo los mismos, el tempo, los colores y las caracterizaciones varían con el tiempo. A veces añades más energía o profundidad, grandeza, ingenio o nobleza a los movimientos. Uno aspira a seguir siendo espontáneo y creativo en la interpretación.

Uno aspira a seguir siendo espontáneo y creativo en la interpretación.

-Es interesante notar que, a diferencia de las suites de Bach para otros instrumentos, las suites para violonchelo en realidad están escritas para tres instrumentos diferentes (o tres tipos dentro de la familia del violonchelo).

Si te refieres a tres instrumentos diferentes, el violonchelo regularmente afinado, el violonchelo scordatura para el número 5 y el violoncello flautín para el número 6, te entiendo. Supongo (y uno solo puede suponer) que Bach tenía un viaje en mente, escribiendo las primeras tres suites simples «normales», en claves que suenan naturalmente bien en el violonchelo, pasando de Sol mayor (que también comienza con la cuerda sol abierta), a Re menor (comenzando con la cuerda Re abierta, mientras que la cuerda la abierta es la dominante) a Do mayor, introduciendo la cuerda do abierta en el segundo compás después la cascada del primer compás. 

Luego, la cuarta suite en la clave antinatural de violonchelo de Mi bemol mayor, hace que al menos el Preludio y la Sarabanda sean bastante intrigantes y enigmáticas, antes de pasar a la clave oscura de Do menor con la cuerda superior afinada un tono completo, lo que da como resultado música llena de fiereza y la Sarabanda más triste de todas. El número 6 es entonces el camino hacia la luz. Una pieza luminosa llena de fiesta y celebración.

-¿Qué instrumentos vas a tocar en el próximo concierto del Mozarteum Argentino?

-Tocaré todas las suites en mi violonchelo Guadagnini de 1760 con cuerdas de acero.

-Si tuvieras que explicar por qué las suites de Bach son uno de los pilares más importantes del repertorio para violonchelo, ¿qué dirías?

-Bueno, aquí tenemos a uno de los más grandes compositores, si no el más grande, escribiendo con estas seis suites más de lo que cualquier otro gran compositor escribió para violonchelo. Incluso si para él era una música sencilla de escribir, sigue siendo producida por un cerebro musical muy profundo. Es simple, rico y totalmente hipnotizante.

Aquí tenemos a uno de los más grandes compositores, si no el más grande, escribiendo con estas seis suites más de lo que cualquier otro gran compositor escribió para violonchelo.

Más información y entradas

Para entradas y más información sobre la biografía de este gran intérprete visitar el sitio del Mozarteum Argentino.

https://mozarteumargentino.org/conciertos/pieter-wispelweynbspviolonchelo

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